Es madre y virgen. Nació en África pero parece una india blanca con vestido de princesa europea. Es una fuerza de la naturaleza, pero le encantan los regalos. Esa cualidad multifacética permite a Iemanjá atraer a multitudes cada 2 de febrero. 
Devotos y curiosos, pobres desesperados y ricos turistas acuden a las playas a participar del rito de una religión minoritaria, que hoy festeja una de las expresiones de religiosidad popular más masivas de Uruguay.
"Su cualidad de madre es lo que hace que sea popular: todos necesitamos protección y, en tanto demos un paso en esa búsqueda, la vamos a recibir. Porque milagros existen en todas las religiones, lo que importa es tener fe y brindarse, abrir el corazón", explicó Susana Andrade, o Mae Susana de Oxum según la religión umbanda.
Iemanjá es particularmente querida dentro del afroumbandismo. Según sus creencias, es la madre de gran parte de los Orixás, o fuerzas de la naturaleza. Además, es la que, desde un punto de vista práctico, "permitió sacar el culto a la calle", resaltó Andrade.
"El 2 de febrero, la gente va, mira y capaz lleva una velita por las dudas. Permite una participación mayor y nadie te señala diciendo `estás con los macumberos`. Esto nos permite hacer a cielo abierto lo que hacemos en los templos", señaló.

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